¿Cómo se controlarán las redes P2P?
August 25th, 2008Las conocidas Enmiendas Torpedo son un conjunto de reformas, propuestas por la Comisión Europea, al Paquete Telecom.
En ellas se establecen medidas por las que las entidades de gestión de derechos puedan establecer qué es legal y que no es legal descargarse de Internet.
A parte del hecho que, de aprobarse, esta directiva permitiría que una entidad privada suplante al estado en los aspectos legislativos, judiciales y recaudatorios, no se sabe muy bien cuales son los métodos que se usarán para determinar esas presuntas ilegalidades.
En la Universidad de Washington, y mediante ingeniería inversa, han conseguido que una impresora y un punto de acceso Wi-Fi de su red interna, sean acusados formalmente de infringir la Digital Millenium Copyright Act por presuntas descargas ilegales usando tecnología P2P.
Al contrario de lo que pueda parecer, la impresora infractora no ha pasado a ser una delincuente por imprimir algún libro, si no por descargarse contenidos como películas o música. Sobre las descargas realizadas por el punto Wi-Fi, mejor ni hablamos.
¿A alguien le parece raro que una impresora o un punto de acceso puedan conectarse a una red como Bittorrent, bajarse películas y recibir un aviso formal de infracción por parte de un cuerpo policial? Pues no lo es tanto.
Michael Piatek, Tadayoshi Kohno y Arvind Krishnamurthy trabajan en el departamento de informática de la Universidad de Washington y han estado investigado acerca de los métodos que se usan para detectar ese tráfico presuntamente ilegal.
Han demostrado que cualquier dispositivo conectado a Internet puede ser acusado de violar las diferentes leyes sobre copyright, aunque dicho dispositivo no se haya conectado nunca a ninguna red de intercambio de ficheros.
Sus conclusiones son que, si un “usuario malicioso” lo quiere, se pueden llegar a crear falsas acusaciones sobre usuarios que nunca se hayan conectado a una red P2P. Pero lo peor es que, incluso sin la acción de esos “usuarios maliciosos” y sin haber usado nunca una red P2P, personas que ni siquiera conocen la existencia de esas redes pueden recibir inculpaciones por infringir los derechos de la mal llamada propiedad intelectual.
Este estudio demuestra que los métodos que se usan para determinar si un usuario descarga contenidos “ilegales” son totalmente arbitrarios, pueden ser falseados fácilmente y, por tanto, resultan completamente ineficaces y absurdos.
Second Life y los metaversos: ¿un nido de delincuentes?
Tal y como asegura el experto en metaversos Alberto Navarro, seguramente se empiece a utilizar la tecnología P2P para la mejora substancial del funcionamiento de metaversos como Second Life u OpenSim.
Actualmente, hay una media de unos 50.000 usuarios permanentemente conectados a SecondLife. Muchos de ellos seguramente migren a otras opciones libres como OpenSim o RealXtend. Pero seguramente se de el caso de que otros muchos usuarios que actualmente no acceden a SecondLife, estén interesados en los nuevos metaversos con software libre y acaben accediendo a ellos.
Debido a esto, el tráfico de las redes P2P aumentará de forma espectacular tanto en Estados Unidos, Europa, Japón y Australia.
Pero no solo usuarios finales en busca de “ocio virtual” están interesados en los metaversos. Muy pronto también grandes empresas empezarán a acceder y a construir sus propios metaversos para conectar sucursales, clientes y usuarios registrados mediante voz, vídeo e intercambio de archivos.
La suma de todo aumentará exponencialmente tanto el número de conexiones como el tráfico de las redes de intercambio de ficheros, lo que implicará que estas redes pasen del actual estatus de “territorio de piratería y delincuencia”, como aseguran entidades de gestión, discográficas y editoriales, a ser un “canal serio de comunicación empresarial y de negocios”.
Teniendo en cuenta que los métodos para determinar el uso pretendidamente fraudulento de las redes P2P no son fiables, ¿con qué base se diferenciará el uso “legal” de dichas redes por grandes empresas del uso “ilegal” por parte de los usuarios de los diferentes metaversos?
¿Aceptarian los jueces pruebas recopiladas con métodos que se ha demostrado que no son fiables?
Imaginemos una hipotética situación futura, en la que las enmiendas torpedo se aprueban y salte un caso de infracción de copyrights. ¿Se imaginan ver a la SGAE acusando de “piratería” a LindenLabs, el Banco Santander, o a cualquier gran empresa del mundo, por un uso fraudulento de las redes P2P?
Pues no hace falta demasiada imaginación. Si todo sigue como ahora, en Europa se podrá acusar a cualquiera de ser un delincuente. Tanto si se es un inmigrante indocumentado como si se es un ciudadano respetable que paga religiosamente sus impuestos y no realiza ninguna actividad ilícita.
Las conocidas Enmiendas Torpedo son um conjunto de reformas, propuestas medo a Comisión Européia, ao Paquete Telecom.
Em ellas se establecen medidas medo las que las entidades de gestión de derechos puedan establecer qué se legal y que não se legal descargarse de Internet.
A parte do hecho que, de aprobarse, esta directora permitiría que uma entidad privada suplante ao estado em los aspectos legislativos, judiciales y recaudatorios, não se sabe muy bien cuales son los métodos que se usarán pára determinar esas presuntas ilegalidades.
Na Universidad de Washington, y mediante ingeniería inversa, têm conseguido que uma impresora y um punto de acceso Wi-Fim de su red interna, sean acusados formalmente de infringir a Digital Millenium Copyright Act medo presuntas descargas ilegales usando tecnología P2P.
Ao contrario de lo que pueda parecer, a impresora infractora não tem pasado a ser uma delincuente medo imprimir algún libro, se não medo descargarse contenidos como películas ou música. Sobre las descargas realizadas medo o punto Wi-Fim, mejor nem hablamos.
¿A alguien le parece raro que uma impresora ou um punto de acceso puedan conectarse a uma red como Bittorrent, bajarse películas y recibir um aviso formal de infracción medo parte de um cuerpo policial? Pues não lo se tanto.
Michael Piatek, Tadayoshi Kohno y Arvind Krishnamurthy trabajan no departamento de informática da Universidad de Washington y têm estado investigado acerca de los métodos que se usan pára detectar ese tráfico presuntamente ilegal.
Têm demostrado que cualquier dispositivo conectado a Internet puede ser acusado de violar las diferentes leyes sobre copyright, aunque dicho dispositivo não se haya conectado nunca a ninguna red de intercambio de ficheros.
Sus conclusiones son que, se um “usuario malicioso” lo quiere, se pueden legar a criar falsas acusaciones sobre usuarios que nunca se hayan conectado a uma red P2P. Pero lo peor se que, incluso sin a acción de esos “usuarios maliciosos” y sin haber usado nunca uma red P2P, personas que nem siquiera conocen a existencia de esas redes pueden recibir inculpaciones medo infringir los derechos da mau llamada propiedad intelectual.
Este estudo demuestra que los métodos que se usan pára determinar se um usuario descarga contenidos “ilegales” son totalmente arbitrarios, pueden ser falseados fácilmente y, medo tanto, resultan completamente ineficaces y absurdos.
Second Life y los metaversos: ¿um nido de delincuentes?
Tal y como asegura o experto em metaversos Alberto Navarro, seguramente se empiece a utilizar a tecnología P2P pára a mejora substancial do funcionamiento de metaversos como Second Life um OpenSim.
Actualmente, hay uma media de unos 50.000 usuarios permanentemente conectados a SecondLife. Muchos de ellos seguramente migren a otras opciones libres como OpenSim ou RealXtend. Pero seguramente se de caso-o de que otros muchos usuarios que actualmente não acceden a SecondLife, estende interesados em los nuevos metaversos con software libre y acabam accediendo a ellos.
Debido a esto, o tráfico de las redes P2P aumentará de forma espectacular tanto em Estados Unidos, Europa, Japón y Australia.
Pero não solo usuarios finales # procura de ocio “virtual” están interesados em los metaversos. Muy pronto también grandes empresas empezarán a acceder y a construir sus propios metaversos pára conectar sucursales, clientes y usuarios registrados mediante voz, vídeo e intercambio de archivos.
A soma de todo aumentará exponencialmente tanto o número de conexiones como o tráfico de las redes de intercambio de ficheros, lo que implicará que estas redes pasen do actual estatus de territorio “de piratería y delincuencia”, como aseguran entidades de gestión, discográficas y editoriales, a ser um “canal serio de comunicación empresarial y de negocios”.
Teniendo em cuenta que los métodos pára determinar o uso pretendidamente fraudulento de las redes P2P não son fiables, ¿con qué baseie se diferenciará o uso “legal” de dichas redes medo grandes empresas do uso “ilegal” medo parte de los usuarios de los diferentes metaversos?
¿Aceptarian los jueces pruebas recopiladas con métodos que se tem demostrado que não son fiables?
Imaginemos uma hipotética situación futura, na que las enmiendas torpedo se aprueban y salto um caso de infracción de copyrights. ¿Se imaginan ver à SGAE acusando de piratería “” a LindenLabs, o Banco Santander, ou a cualquier grande empresa do mundo, medo um uso fraudulento de las redes P2P?
Pues não hace falta demasiada imaginación. Se todo sigue como ahora, em Europa se podrá acusar a cualquiera de ser um delincuente. Tanto se se se um inmigrante indocumentado como se se se um ciudadano respetable que paga religiosamente sus impuestos y não realiza ninguna actividad ilícita.
Las conocidas Enmiendas Torpedo Son un conjunto de reformas, propuestas paur la Comisión Europèa, al Paquete Telecom.
En ellas se establecen medidas paur las que las entidades de gestión de derechos puedan establecer qué se legala y que pas se legala descargarse d'Internet.
A parte del hecho que, de aprobarse, aquela directiva permitiría qu'una entidad privada # # #el al estado en los aspectos legislativos, judiciales y recaudatorios, pas se sabe muy bien cuales sa los métodos que se usarán para determinar esas presuntas ilegalidades.
En la Universidad de Washington, y mediante ingeniería inversa, an conseguido qu'una impresora y un punto de acceso Wi-Fin de su red intèrna, sean acusados formalmente de transgredir la Digitala Millenium Copyright Act paur presuntas descargas ilegales usando tecnología P2P.
Al contrario de lo que pueda parecer, la impresora infractora a pas pasado a èsser una delincuente paur estampar algún libro, si que non paur descargarse contenidos como películas o musica. Sus las descargas realizadas paur lo punto Wi-Fin, mejor ni hablamos.
A alguien le parece raro qu'una impresora o un punto de acceso puedan conectarse a una red como Bittorrent, bajarse películas y recibir un avertissi formal de infracción paur parte d'un cuerpo policèr? Pues Pas lo se tanto.
Michael Piatek, Tadayoshi Kohno y Arvind Krishnamurthy trabajan en lo departamento de informática de la Universidad de Washington y an estado investigado acerca de los métodos que se usan para detectar ese tráfico presuntamente ilegal.
An demostrado que cualquier dispositivo conectado dins Internet puede èsser acusado de violar las diferentes leyes sus copyright, aunque dicho dispositivo pas se haya conectado nunca a ninguna red de intercambio de ficheros.
Sus conclusiones Son que, s'un “usuario malicioso” lo quiere, se pueden legar a crear falsas acusaciones sus usuarios que nunca se hayan conectado a una red P2P. Pero lo peor Se que, incluso sin la acción de esos “usuarios maliciosos” y sin haber usado nunca una red P2P, personas que ni siquiera conocen la existencia de esas redes pueden recibir inculpaciones paur transgredir los derechos de la mal llamada propiedad intelectual.
Aquel estúdii demuestra que los métodos que se usan para determinar s'un usuario descarga contenidos “ilegales” sa totalmente arbitrarios, pueden èsser falseados fácilmente y, paur tanto, resultan completamente ineficaças y absurdos.
Second Life y los metaversos: Un nido de delincuentes?
Tal y como asegura lo experto en metaversos Alberto Navarro, seguramente se empiece a utilizar la tecnología P2P para la mejora substanciala del funcionamiento de metaversos como Second Life u OpenSim.
Actualmente, hay Una mesurava de unos 50.000 usuarios permanentemente conectados a SecondLife. Muchos De ellos seguramente migren a otras opciones libres como OpenSim o RealXtend. Pero seguramente Se de lo maridi de que otros muchos usuarios que actualmente pas acceden a SecondLife, estend interesados en los nuevos metaversos con software libre y acaban accediendo a ellos.
Debido A esto, lo tráfico de las redes P2P aumentará de forma espectaculara tanto en Estados Unidos, Euròpa, Japón y Australia.
Pero Pas solo usuarios finales ne cerca de “ocio virtual” están interesados en los metaversos. Muy pronto también grandes empresas empezarán A acceder y a bastir sus propios metaversos para conectar sucursales, de clientas y usuarios registrados mediante voz, vidèo e intercambio de archivos.
La soma de todo aumentará exponencialmente tanto lo numèro de conexiones como lo tráfico de las redes de intercambio de ficheros, lo que implicará que estas redes pasen de l'actual estatus de “territorio de piratería y delincuencia”, como aseguran entidades de gestión, discográficas y editoriales, a èsser “un canal serio de comunicación empresarial y de negocios”.
Teniendo En cuenta que los métodos para determinar l'usi pretendidamente fraudulento de las redes P2P pas sas fisablas, con qué basatz se diferenciará l'usi “legala” de dichas redes paur grandes empresas de l'usi “ilegal” paur parte de los usuarios de los diferentes metaversos?
Aceptarian los jueces pruebas recopiladas con métodos Que s'a demostrado que pas sas fisablas?
Imaginemos Una hipotética situación futura, en la que las enmiendas torpedo se aprueban y sauti un maridi de infracción de copyrights. Se imaginan ver a la SGAE acusando de “piratería” a LindenLabs, lo Banco Santander, o a cualquier granda entrepresa del mundo, paur un usi fraudulento de las redes P2P?
Pues Pas hace fauta demasiada imaginación. Se todo sigue como ahora, en Euròpa se podrá acusar a cualquiera d'èsser un delincuente. Tanto Se se se un inmigrante indocumentado como se se se un ciudadano respetable que paga religiosamente sus impuestos y pas realiza ninguna actividad ilícita.
Las conocidas Enmiendas Torpedo sueño un conjunto de reformas, propuestas miedo la Comisión Europea, al Paquete Telecom.
En ellas se establecen medidas miedo las que las entidades de gestión de derechos puedan establecer qué se legal y que no se legal descargarse de Internet.
A parte del hecho que, de aprobarse, esta directiva permitiría que una entidad privada suplante al estado en los aspectos legislativos, judiciales y recaudatorios, no se sabe muy bien cuales sueño los métodos que se usarán para determinar esas presuntas ilegalidades.
En la Universidad de Washington, y mediante ingeniería inversa, han conseguido que una impresora y un punto de acceso Wi-Fin de su red interna, sean acusados formalmente de infringir la Digital Millenium Copyright Act miedo presuntas descargas ilegales usando tecnología P2P.
Al contrario de lo que pueda parecer, la impresora infractora no ha pasado a ser una delincuente miedo imprimir algún libro, si no miedo descargarse contenidos como películas o música. Sobre las descargas realizadas miedo el punto Wi-Fin, mejor ni hablamos.
¿A alguien le parece raro que una impresora o un punto de acceso puedan conectarse a una red como Bittorrent, bajarse películas y recibir uno aviso formal de infracción miedo parte de un cuerpo policial? Pues no lo se tanto.
Michael Piatek, Tadayoshi Kohno y Arvind Krishnamurthy trabajan en el departamento de informática de la Universidad de Washington y han estado investigado acerca de los métodos que se usan para detectar ese tráfico presuntamente ilegal.
Han demostrado que cualquier dispositivo conectado a Internet puede ser acusado de violar las diferentes leyes sobre copyright, aunque dicho dispositivo no se haya conectado nunca a ninguna red de intercambio de ficheros.
Sus conclusiones sueño que, si un “usuario malicioso” lo quiere, se pueden legar a crear falsas acusaciones sobre usuarios que nunca se hayan conectado a una red P2P. Pero lo peor se que, incluso sin la acción de esos “usuarios maliciosos” y sin haber usado nunca una red P2P, personas que ni siquiera conocen la existencia de esas redes pueden recibir inculpaciones miedo infringir los derechos de la mal llamada propiedad intelectual.
Este estudio demuestra que los métodos que se usan para determinar si un usuario descarga contenidos “ilegales” sueño totalmente arbitrarios, pueden ser falseados fácilmente y, miedo tanto, resultan completamente ineficaces y absurdos.
Second Life y los metaversos: ¿un nido de delincuentes?
Tal y como asegura el experto en metaversos Alberto Navarro, seguramente se empiece a utilizar la tecnología P2P para la mejora substancial del funcionamiento de metaversos como Second Life uno OpenSim.
Actualmente, hay una media de unos 50.000 usuarios permanentemente conectados a SecondLife. Muchos de ellos seguramente migren a otras opciones libres como OpenSim o RealXtend . Pero seguramente se de lo caso de que otros muchos usuarios que actualmente no acceden a SecondLife, extiende interesados en los nuevos metaversos con software libre y acaban accediendo a ellos.
Debido a esto, el tráfico de las redes P2P aumentará de forma espectacular tanto en Estados Unidos, Europa, Japón y Australia.
Pero no solo usuarios finales busca de ocio “virtual” están interesados en los metaversos. Muy pronto también grandes empresas empezarán a acceder y a construir sus propios metaversos para conectar sucursales, clientas y usuarios registrados mediante voz, vídeo e intercambio de archivos.
La suma de todo aumentará exponencialmente tanto el número de conexiones como el tráfico de las redes de intercambio de ficheros, lo que implicará que estas redes pasen del actual estatus de territorio “de piratería y delincuencia”, como aseguran entidades de gestión, discográficas y editoriales, a ser un “canal serio de comunicación empresarial y de negocios”.
Teniendo en cuenta que los métodos para determinar lo uso pretendidamente fraudulento de las redes P2P no sueño fiables, ¿con qué base se diferenciará lo uso “legal” de dichas redes miedo grandes empresas del uso “ilegal” miedo parte de los usuarios de los diferentes metaversos?
¿Aceptarian los jueces pruebas recopiladas con métodos que se ha demostrado que no sueño fiables?
Imaginemos una hipotética situación futura, en la que las enmiendas torpedo se aprueban y salto uno caso de infracción de copyrights. ¿Se imaginan ver a la SGAE acusando de piratería “” a LindenLabs, el Banco Santander, o a cualquier gran empresa del mundo, miedo uno uso fraudulento de las redes P2P?
Pues no hace falta demasiada imaginación. Si todo sigue como ahora, en Europa se podrá acusar a cualquiera de ser un delincuente. Tanto si se se un inmigrante indocumentado como si se se un ciudadano respetable que paga religiosamente sus impuestos y no realiza ninguna actividad ilícita.
Las conocidas Enmiendas Torpedo son un conjunto de reformas, propuestas por la Comisión Europea, al Paquete Telecom.
En ellas se establecen medidas por las que las entidades de gestión de derechos puedan establecer qué es legal y que no es legal descargarse de Internet.
A parte del hecho que, de aprobarse, esta directiva permitiría que una entidad privada suplante al estado en los aspectos legislativos, judiciales y recaudatorios, no se sabe muy bien cuales son los métodos que se usarán para determinar esas presuntas ilegalidades.
En la Universidad de Washington, y mediante ingeniería inversa, han conseguido que una impresora y un punto de acceso Wi-Fi de su red interna, sean acusados formalmente de infringir la Digital Millenium Copyright Act por presuntas descargas ilegales usando tecnología P2P.
Al contrario de lo que pueda parecer, la impresora infractora no ha pasado a ser una delincuente por imprimir algún libro, si no por descargarse contenidos como películas o música. Sobre las descargas realizadas por el punto Wi-Fi, mejor ni hablamos.
¿A alguien le parece raro que una impresora o un punto de acceso puedan conectarse a una red como Bittorrent, bajarse películas y recibir un aviso formal de infracción por parte de un cuerpo policial? Pues no lo es tanto.
Michael Piatek, Tadayoshi Kohno y Arvind Krishnamurthy trabajan en el departamento de informática de la Universidad de Washington y han estado investigado acerca de los métodos que se usan para detectar ese tráfico presuntamente ilegal.
Han demostrado que cualquier dispositivo conectado a Internet puede ser acusado de violar las diferentes leyes sobre copyright, aunque dicho dispositivo no se haya conectado nunca a ninguna red de intercambio de ficheros.
Sus conclusiones son que, si un “usuario malicioso” lo quiere, se pueden llegar a crear falsas acusaciones sobre usuarios que nunca se hayan conectado a una red P2P. Pero lo peor es que, incluso sin la acción de esos “usuarios maliciosos” y sin haber usado nunca una red P2P, personas que ni siquiera conocen la existencia de esas redes pueden recibir inculpaciones por infringir los derechos de la mal llamada propiedad intelectual.
Este estudio demuestra que los métodos que se usan para determinar si un usuario descarga contenidos “ilegales” son totalmente arbitrarios, pueden ser falseados fácilmente y, por tanto, resultan completamente ineficaces y absurdos.
Second Life y los metaversos: ¿un nido de delincuentes?
Tal y como asegura el experto en metaversos Alberto Navarro, seguramente se empiece a utilizar la tecnología P2P para la mejora substancial del funcionamiento de metaversos como Second Life u OpenSim.
Actualmente, hay una media de unos 50.000 usuarios permanentemente conectados a SecondLife. Muchos de ellos seguramente migren a otras opciones libres como OpenSim o RealXtend. Pero seguramente se de el caso de que otros muchos usuarios que actualmente no acceden a SecondLife, estén interesados en los nuevos metaversos con software libre y acaben accediendo a ellos.
Debido a esto, el tráfico de las redes P2P aumentará de forma espectacular tanto en Estados Unidos, Europa, Japón y Australia.
Pero no solo usuarios finales en busca de “ocio virtual” están interesados en los metaversos. Muy pronto también grandes empresas empezarán a acceder y a construir sus propios metaversos para conectar sucursales, clientes y usuarios registrados mediante voz, vídeo e intercambio de archivos.
La suma de todo aumentará exponencialmente tanto el número de conexiones como el tráfico de las redes de intercambio de ficheros, lo que implicará que estas redes pasen del actual estatus de “territorio de piratería y delincuencia”, como aseguran entidades de gestión, discográficas y editoriales, a ser un “canal serio de comunicación empresarial y de negocios”.
Teniendo en cuenta que los métodos para determinar el uso pretendidamente fraudulento de las redes P2P no son fiables, ¿con qué base se diferenciará el uso “legal” de dichas redes por grandes empresas del uso “ilegal” por parte de los usuarios de los diferentes metaversos?
¿Aceptarian los jueces pruebas recopiladas con métodos que se ha demostrado que no son fiables?
Imaginemos una hipotética situación futura, en la que las enmiendas torpedo se aprueban y salte un caso de infracción de copyrights. ¿Se imaginan ver a la SGAE acusando de “piratería” a LindenLabs, el Banco Santander, o a cualquier gran empresa del mundo, por un uso fraudulento de las redes P2P?
Pues no hace falta demasiada imaginación. Si todo sigue como ahora, en Europa se podrá acusar a cualquiera de ser un delincuente. Tanto si se es un inmigrante indocumentado como si se es un ciudadano respetable que paga religiosamente sus impuestos y no realiza ninguna actividad ilícita.



