El tenis nos hará libres
April 11th, 2008
Sin duda todos saben que hay algunos que estamos algo en contra de los controles de seguridad excesivos, arbitrarios y completamente inútiles en los accesos de los aeropuertos.
Pues bien. Resulta que, si todo va bien, estas medidas de pretendida seguridad podrían tener los dias contados.
Según leí en El Periódico, un par de raquetas de tenis podrían ayudar a todos los ciudadanos de la Unión Europea, y de paso a toda persona que pase por sus aeropuertos.
En 2005, un pasajero alemán fué obligado a descender de un avión por estar en posesión de dos armas de destrucción masiva en forma de raqueta de tenis. Este señor, que obviamente no tenía ni idea que las raquetas de tenis estuvieran incluidas en el anexo secreto de los diferentes reglamentos que marcan las normas de pretendida seguridad en los aviones, sin comerlo ni beberlo ha puesto en jaque a la mismísima Comisión Europea, cuyo comisario ya ha anunciado que ese anexo secreto “podría hacerse público” dentro de un tiempo, donde la variable “un tiempo” tiende a “infinito”.
La abogada general del Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea ha presentado sus conclusiones al respecto de este caso:
El conjunto de medidas de seguridad son jurídicamente inválidas y debido a su carácter secreto deberían ser declaradas inexistentes.
Según la abogada, el artículo 254 del Tratado de la CE dice que el deber de publicar los reglamentos es inequívoco y no admite excepciones, que un anexo es una parte integrante de un acto legislativo y que por tanto, se están eludiendo de forma persistente e intencionada los requisitos de publicación, con lo que los ciudadanos no podemos saber los efectos de dicho reglamento al no conocer el anexo.
Tal y como dice la noticia original, en el 95% de los casos el tribunal europeo ratifica la propuesta del abogado general, luego si fuera este el caso, al día siguiente de dictar la sentencia, los controles aeroportuarios volverían a la situación anterior a 2002, tiempo en que ningún vigilante privado debía hacer el trabajo de las fuerzas de seguridad del estado, tiempo en el que no se realizaban controles absurdos que no garantizan nada más que fomentar la perdida de vuelos de pasajeros, aumento de la mala leche de los mismos y una perdida flagrante de los derechos civiles de los que, mira tú por donde, pagamos los sueldos de los que dictan estas absurdas leyes “for our own security”.
Ah, y también podrían volverse a embarcar armas tan peligrosas como cortauñas, raquetas de tenis, agua para biberones, colirios oculares o foie-gras… todas ellas grandes amenazas para la democrácia.
Sabremos el desenlace dentro de poco más de un mes.

