Tecnologia per al tercer món: Municator
December 1st, 2006
Fa mesos i mesos que em va donar per comentar Ndiyo!, un ordinador-client ultra-thin que es conectava a un servidor via xarxa, i al que li conectes monitor, teclat i ratolí (gràcies al particular october surprise l’article de Ndiyo s’ha extraviat).
Doncs bé, tornant ahir a casa un cop després de sopar (i després de veure anuncis japonesos), el Mestre va descobrir un ordinador de mida semblant, però que, en comptes d’un dumb terminal, és realment un ordinador de veritat.
Al contrari que el sistema Ndiyo, els ordinadors lleugers de Yellow Sheep River disposen de disc dur de 40GB, 512MB de RAM, quatre ports USB, un port ethernet i tarja de sò. Hi conectes una tarja Wi-Fi, teclat, un ratolí i un monitor i a correr…amb distribució pròpia de GNU/Linux: Thinix. I per a rematar la feina, s’ha desenvolupat en una de les zones més pobres de la Xina.
Aquesta petita meravella costa… $146! Si comptem que l’ OLPC costa actualment $140 (no es preveu arribar als $100 fins al 2008), i que estèticament podria ser molt bonic (ejem…) però que està bastant retallat en quant a capacitat, podriem hauriem de començar a pensar si és que els ordinadors del MIT serveixen per alguna cosa, a part de treure molta pasta a qui no la té i a canvi de ben poca cosa.
Há meses e meses que me deu para comentar Ndiyo!, um computador-cliente ultra-thin que se conectava a um servidor via rede, e ao que lhe conectes monitor, teclat e rato (graças ao particular october surprise l’artigo de Ndiyo s’extraviou).
Pois bem, voltando ontem a casa um golpe depois de jantar (e depois de ver anúncios japoneses), o Maestro descobriu um computador de medida semelhante, mas que, # contes d um dumb terminal, é realmente um computador de verdade.
Pelo contrário que o sistema Ndiyo, os computadores ligeiros de Yellow Sheep River dispõem de disco levar de 40GB, 512MB de RAMO, quatro portos USB, um porto ethernet e tarja de sò. conectes uma tarja Wi-Fim, teclat, um rato e um monitor e a correr…com distribuição própria de GNU/Linux: Thinix. E para arrematar o trabalho, s’desenvolveu numa das zonas mais pobres da China.
Esta pequena maravilha custa… $146! Se contamos que l’ OLPC costa actualmente $140 (não se prevê chegar aos $100 até o 2008), e que esteticamente poderia ser muito bonito (ejem…) mas que está bastante recortado em quanto a capacidade, podriem hauriem de começar a pensar se é que os computadores do MIT servem por algo, aparte de sacar muita massa a quem não a tem e em troca de bem pouca coisa.
# # #el de meses e de meses que me donèt per comentar Ndiyo!, Un ordenador-client ultra-thin que se conectava a un servidor via ret, e al que li conectes monitor, teclat e ratolí (mercés al particular october surprise l’article de Ndiyo s’a esgariat).
Doncas plan, en tornant ièr a l'ostal un còp après sopar (e après veire d'anóncias japonesas), lo Mèstre descobriguèt un ordenador de mesura semblabla, mas que, ne’comptes d un dumb terminal, es vertadièrament un ordenador de vertat.
Al contrari que lo sistèma Ndiyo, los ordenadors leugièrs de Yellow Sheep River dispausan de disc dur de 40GB, 512MB de RAM, quatre pòrts USB, un pòrt ethernet e targa de sò. I conectes una targa Wi-Fin, teclat, un ratolí e un monitor e a correr…amb distribucion pròpria de GNU/Linux: Thinix. E per acabar lo trabalh, s’a desvolopat en una de las zònas mai pauras de la China.
Aquela pichona meravilha còsta… $146! Se comptam que’ l OLPC còsta a l'ora d'ara $140 (se prevei pas arribar als $100 fins al 2008), e que estèticament poiriá èsser fòrça polit (ejem…) mas qu'es fòrça retalhat en çò que tanh a capacitat, podriem hauriem de començar a pensar s'es que los ordenadors del MIT servisson a quicòm, a despart de traire fòrça pasta a qui l'a pas e en escambi de plan pauca causa.
Hace meses y meses que me dio para comentar Ndiyo!, un ordenador-cliente ultra-thin que se conectava a un servidor vía red, y al que le conectes monitor, teclado y ratón (gracias al particular october surprise l’artículo de Ndiyo s’ha extraviado).
Pues bien, volviendo ayer a casa un golpe después de cenar (y después de ver anuncios japoneses), el Mestre descubrió un ordenador de medida parecida, pero que, ’cuentes d un dumb terminal, es realmente un ordenador de verdad.
Al contrario que el sistema Ndiyo, los ordenadores ligeros de Yellow Sheep River disponen de disco llevar de 40GB, 512MB de RAMO, cuatro puertos USB, un puerto ethernet y tarja de sò. conectes una tarja Wi-Fin, teclado, un ratón y un monitor y a correr…con distribución propia de GNU/Linux: Thinix. Y para rematar el trabajo, s’ha desarrollado en una de las zonas más pobres de la China.
Esta pequeña maravilla cuesta… $146! Si contamos que l’ OLPC costa actualmente $140 (no se prevé llegar a los $100 hasta el 2008), y que estéticamente podría ser muy bonito (ejem…) pero que está bastante recortado en en cuanto a capacidad, podriem hauriem de empezar a pensar si es que los ordenadores del MIT sirven por algo, aparte de sacar mucha pasta a quien no la tiene y a cambio de bien poca cosa.
Fa mesos i mesos que em va donar per comentar Ndiyo!, un ordinador-client ultra-thin que es conectava a un servidor via xarxa, i al que li conectes monitor, teclat i ratolí (gràcies al particular october surprise l’article de Ndiyo s’ha extraviat).
Doncs bé, tornant ahir a casa un cop després de sopar (i després de veure anuncis japonesos), el Mestre va descobrir un ordinador de mida semblant, però que, en comptes d’un dumb terminal, és realment un ordinador de veritat.
Al contrari que el sistema Ndiyo, els ordinadors lleugers de Yellow Sheep River disposen de disc dur de 40GB, 512MB de RAM, quatre ports USB, un port ethernet i tarja de sò. Hi conectes una tarja Wi-Fi, teclat, un ratolí i un monitor i a correr…amb distribució pròpia de GNU/Linux: Thinix. I per a rematar la feina, s’ha desenvolupat en una de les zones més pobres de la Xina.
Aquesta petita meravella costa… $146! Si comptem que l’ OLPC costa actualment $140 (no es preveu arribar als $100 fins al 2008), i que estèticament podria ser molt bonic (ejem…) però que està bastant retallat en quant a capacitat, podriem hauriem de començar a pensar si és que els ordinadors del MIT serveixen per alguna cosa, a part de treure molta pasta a qui no la té i a canvi de ben poca cosa.






December 1st, 2006 at 14:03
[...] El ejemplo: el sistema basado en redes de terminales ligeros del Ayuntamiento de Zaragoza diseñado por Carlos Alocén e impulsada por Ricardo Cavero desde la concejalía de NNTT. Se trata de la combinación de una arquitectura libre con un proceso/centro de reciclaje al estilo de Todo Chile Enter. ¿Resultado? La puesta en marcha de telecentros por 1200€. Eso en Europa y a precios europeos. En países como Argentina el precio sería sin duda inferior y seguramente se bajaría de los 100€ por terminal con grandes telecentros comunales. Habría que hacer un pequeño estudio. Pero sin duda estamos hablando de una realidad competitiva y más potente en prestaciones que el OLPC. [...]
December 1st, 2006 at 21:24
OLPC o no, lo que hay tambien en el fondo, desde el punto de vista de los ingenieros, es el enfrentamiento entre dos visiones de los ordenadores, una de pedestal, equivalente a la cadena musical y el mueble de la television, y otra de plumier, equivalente a las cajas de pinturas o quizas a la del taladro, la de algo que se saca cuando se necesita pero se puede tener a mano sin mucho inconveniente. Esta vision se ha ido llamando computacion transparente, ubicua y cosas asi. La otra todo el mundo lo tiene claro, el ordenador de torre y su herencia, el portatil que no cabe en el maletin.
La torre es la clave para la penetracion en la clase media, esa gente que ya no compra televisores sino “sistemas de cine en casa”. La otra linea busca unos mercados peculiares, no solo los fanaticos del iPod, sino la gente que odia el Televisor y su tecnologia aparejada.
Una vez saque mi libreto en una casa en la que son todos de humanidades y usan sus PCs para Word principalmente, y como estaban saturados se lo deje por unos dias. Al devolvermelo me comentaron “Oye, pero tu ordenador… !no hace ruido!” y yo me quede asombrado “porque tenia que hacerlo?” “pues, todos lo hacen”. Y es que un ordenador de torre tiene todo el derecho del mundo a hacer ruido y a resultar molesto, como lo tiene a tener un mueble propio o a echarte de tu mesa de despacho para ponerse el.
December 2nd, 2006 at 15:15
Lo bueno de los plumieres o los taladros, es que cuando los usas, el trabajo queda, bien en forma de agujeros o de palabras escritas en alguna superfície…
Lo cual me lleva a pensar si no he entendido bien la analogia…ni lo de los ordenadores de sobremesa (o sobre suelo) y su ruido
:?
December 2nd, 2006 at 21:51
Me temo que es una buena objeccion. El problema de la computacion ubicua es que todo parece que tiene que estar activado permanente, o el trabajo no queda. Por eso estaba por ejemplo la obsesion en el papel electronico barato, donde el trabajo, como dices, “queda”, sin necesidad de estar alimentado electricamente todo el rato. De momento lo de la memoria flash barata ha sido ya un exito, gracias a los MP3 y los iPod.
Lo del ruido era otra cuestion, acerca de como a cambio de unas ventajas permitimos unos inconvenientes… cuando en principio esos inconvenientes no tendrian ni siquiera por que ocurrir. El ordenador de sobremesa ha sido un gran ejemplo de esto, en cuanto a trasto. Piensa en que placas como la que muestras, la del Municator, podian haberse desarrollado y vendido ya desde 1985 como una alternativa a la torre (ej la placa base del Mac Plus).
December 16th, 2006 at 08:42
[...] Al IRC comento els problemes del OLPC i faig una petita comparativa amb el Municator. [...]