Vuelta a casa (de madrid al cielo)

November 30th, 2005

Vuelta a casa. Como todos los regresos, ha sido un pelín traumatico. Pero bueno, la vida continua! Nuevas ideas, nuevos proyectos van tomando forma lenta per inexorablemente. Con un poco de suerte y muchas ganas, igual se materializan y todo!

Una semana atípica donde las haya. Toparse con las hordas merengues de camino al Bernabeu justo al salir del metro. La sorpresa de encontrar una pintada devolucionista en plena sede de la SGAE, ver in situ la BIE y su araña metalica gigante. Poder ver, al fin, cómo se trabaja en el Entorno Indias (siempre me picó la curiosidad ese tema).

Compartir jamones, vinos, croquetas y algún que otro ron-cola con Nat, Jose, Mary, David, Imane, Cristina y Rodrigo (que és una especie de enciclopedia musical andante). Encontrarme con Katuu viviendo en Madrid (en una base para la reconquista del barrio Salamanca) cuando justo dos semanas antes lo tenia de vecino en Esplugues. Asistir a una estrena de anime (a mi que nunca me ha llamado). Conseguir true moroccan jewels 100% comercio justo en Chueca. Descubrir que un servidor con PHP falla más que una escopeta de feria tras 3 horas de probar y estar a punto de proclamar a los cuatro vientos y los siete mares que soy un negado con PHP. Hablar de chimeneas solares y energías renovables haciendo tambalear algun que otro pensamiento.

Ver bulldogs con collar de perlas y alta peleteria. Descubrir dónde vive Espe. La Plaza del dos de mayo. Hablar en catalán por el mobil mientras en la mesa de al lado dos pijas madrileñas hacen chistes sobre el cava. Hacer de guia (yo!) en plena Puerta del Sol. Atocha y el recuerdo silencioso. La extraña luminosidad del sol madrileño en la Plaza Mayor y la mirada del Caballero con la mano en el pecho. Estar hablando de história, política y economia gibraltareña o de como refundar la monarquia catalana hasta las 4 de la mañana.

Sobrevolar casa de mis padres (porque era de noche, que si no se hubiera visto la casa y todo) al volver, tener una vista privilegiada de Barcelona de noche a unos cuantos centenares de metros de altura para luego hacer un giro pinchando nubes, y tras abandonar las ligeras turbulencias, ver aparecer la Ciudad Condal entre la niebla desde el mar. Final épico. Sólo faltaba la musiquita pastelosa y los títulos de crédito sobrepuestos en la ventanilla del avión.

Y muchas cosas más…

Muchas grácias a TODOS por hacerme pasar una completely different week. Por ser unos solazos andantes a pesar del ataque de gripe aviar ulcerosa que habeis sufrido esta semana. Por adoptarme durante estos dias. Por vuestra hospitalidad madrileño-ceuto-marroquí. Podeis venir cuando gusteis, mi casa también és vuestra.

:D

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